Este bello proyecto, “Tú tienes la llave”, se originó un día de meditación matutina. Yo (Roberto) estaba inmerso en mi respiración, dejando que fluyeran mis pensamientos y, de repente, irrumpió en todo mi ser una inspiración que resonaba a profunda verdad. Mi alma se estremeció con esa poderosa vibración que indica, sin lugar a duda, que algo muy grande acababa de suceder: “Roberto,” oí en mi interior, “tienes que crear un proyecto de desarrollo personal junto a Lucía y Juan Miguel, ha llegado el momento de mostrar todo este conocimiento al mundo.”

Según terminé mi meditación, llamé, primero, al lugar donde pensé que podríamos realizar nuestro primer curso y, luego, a Juan Miguel y a Lucía, dos amigos entrañables cuya sabiduría es difícil de explicar, para decirles que quería quedar con ellos y hacerles una propuesta.

Al día siguiente, comimos juntos y les comenté la idea. Ni que decir tiene, su respuesta fue muy entusiasta. Nos invadió la ilusión y la energía de un proyecto nuevo y esperanzador, basado en la intuición y en la inspiración. Enseguida empezamos a compartir conceptos y estrategias. Las ideas empezaron a fluir con fuerza y facilidad. Era otra señal de que estábamos a fraguando algo mágico.

A la semana siguiente comenzamos a accionar para que, dos meses después, se inaugurara nuestro primer curso. De él, los participantes salieron entusiasmados, conmovidos, y con un elevado nivel de transformación interior. Sus evaluaciones finales no solo nos aportaron evidencia de ello, sino que, además, nos dieron mucho ánimo para continuar puliendo y perfeccionando el proyecto. Con esas mejoras, pusimos en marcha la segunda edición del curso, cuyos resultados fueron, si cabe, todavía más profundos y palpables. Testimonios

Los tres somos conscientes de que en nuestra sociedad hay mucho sufrimiento auto-impuesto, mucha culpa, mucho miedo; pero sabemos, también, que cada ser humano tiene todo lo necesario para llevar a cabo una vida plena. Solo es cuestión de descubrirlo y aplicarlo. Al fin y al cabo, todos y cada uno de nosotros, tenemos la llave.

Esto es lo que nos (con)mueve y en lo que se basa nuestro proyecto. Queremos transmitir al mundo, de forma clara y sencilla, métodos muy antiguos de llegar a la verdad y a la auténtica felicidad. Sabemos que podemos hacer mucho bien, tememos evidencia de ello. Ven y compruébalo tú también.